El relato de Biden como defensor del “mundo libre”, de la guerra como el combate entre democracias y autocracias es ajeno a esa enorme parte del mundo que llamamos “sur global”, un concepto más político que geográfico. Nuestra narrativa de la guerra como un conflicto que trasciende el marco europeo solo causa indiferencia y enojo en los países que viven su tragedia cotidiana mientras son ignorados por el resto del mundo. (…) ¿Qué pasaría si cambiásemos de perspectiva y saliéramos de nuestra arrogancia? ¿Por qué no redefinir nuestro lugar en el orden geopolítico global promoviendo de veras, y no con palabras huecas, modelos creíbles de desarrollo y distribución de la riqueza? Quizá sea la hora de abandonar el bálsamo de la moralina y trabajar por un orden internacional realmente multilateral, basado en reglas que todos cumplamos, para conseguir un mundo más estable y seguro. Un mundo, sin duda, mejor.
1421. Mariam Martinez-Bascuñán
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