Las luces del escenario presente son tan fuertes que resulta difícil mirar hacia el pasado y el futuro. Luces de candilejas, decorados falsos, que nos hacen perder calado intelectual y rumbo humano (…) cada vez mayor el ruido, cada vez mayor la dificultad de sintonizar con nosotros mismos (…) distracción, evasión, espectadores de casi todo y actores de casi nada, por lo que cada día tenemos menos tiempo para pensar, para reflexionar, para elaborar respuestas propias -que en esto consiste la educación-, para participar, para sentir, para contar como ciudadanos y no sólo ser contados. Cada vez más receptores pasivos, cada vez menos protagonistas activos.
1297. Federico Mayor Zaragoza
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