En gran medida, las campañas de furia en redes son para mantener prietas las filas. Se está persiguiendo la independencia de criterio. Cuando una personalidad apunta, por ejemplo, a un periodista, lanza a sus seguidores contra él, y esa es una forma de reprimir el civilizado intercambio de ideas. También puede ser tóxico el aplauso porque muchos usuarios de redes se vienen arriba cuando se dan cuenta de que sus mensajes más agresivos son los que tienen más repercusión.
1272. Ricardo de Querol
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