Si cada vez te tiene que ver un médico distinto, todo lo que puede ofrecer la medicina de familia se ha perdido. Lo mismo ocurre con la accesibilidad, que era otro de sus grandes virtudes. Si te ocurre algo y tienes que esperar dos semanas para ver a tu médico, se rompe la lógica de la especialidad y se desequilibra todo el sistema. (…) Hay un problema grave de asignación de roles. El médico de familia tiene que hacer de médico de familia, es su gran contribución a la sociedad. No debería dedicar horas a la burocracia, a las bajas laborales, al trabajo administrativo… Tener al médico haciendo papeleo es un desperdicio de valor inasumible para el país.
1102. Beatriz González López-Valcárcel
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