Hasta el año 1700 los relojes solo marcan los cuartos y las horas. Entonces se inventa el minutero y en 1800, el segundero. Esto acentúa la impresión psicológica de que el tiempo va más rápido.

Hasta el año 1700 los relojes solo marcan los cuartos y las horas. Entonces se inventa el minutero y en 1800, el segundero. Esto acentúa la impresión psicológica de que el tiempo va más rápido.