Podemos recordar las cosas buenas de nuestros hijos, que a veces se nos olvidan. Los seres humanos no somos buenos haciendo esto. Los seres humanos nos fijamos mucho en los defectos y nos fijamos muy poco en lo positivo. (…) ¿Qué vemos? Lo malo y estamos hiperfocalizados en lo malo. ¿Qué hacemos? Calmarnos, empezar a ver lo bueno, que seguro que hay. Empezar a reforzar lo bueno. No de cualquier manera. Si reforzamos sin ton ni son facilitamos rasgos narcisistas. Esto es así. Hay que reforzar lo que realmente hay que reforzar. Pero sí que tiene que haber un desequilibrio entre refuerzo y crítica. (…) (a modo orientativo) 5 elogios por cada crítica.


