Hemos adquirido la costumbre de no pensar, de comer sobre la marcha, de hablar sin reflexionar, de opinar sin datos, de querer ganar sin esfuerzo y de tener la razón sin gimnasia dialéctica. No es que seamos idiotas; es que estamos en pausa. No es que no nos preocupen los grandes conflictos que acosan a la humanidad; es que estamos distraídos en otra cosa y preferimos no responsabilizarnos.
592. David Trueba
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