En la Grecia clásica, había una persona que se encargaba de dar las malas noticias, de poner la tragedia sobre la mesa. Yo no me atribuiría ese papel tan ambicioso, pero sí he buscado el envés de las cosas. Vivimos en una sociedad que presume de una enorme cantidad de valores que hace mucho tiempo han desaparecido. Uno de ellos es la receptividad a los otros, la apertura, la tolerancia. Vivimos en una época extremadamente agresiva. Los políticos tratan de legitimarse a través de sus enemigos. Actúan como hinchas y fomentan ese comportamiento.
2341. Bernardo Atxaga
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