La vida sale con frecuencia de los raíles previsibles, y, frente a su complejidad e incertidumbres, nos alivian esas afirmaciones sin matices. Los discursos maniqueos apuntalan certezas, al reducir la realidad a dos categorías, una de las cuales promete cobijarnos: verdad o mentira, civilización o barbarie, éxito o fracaso, conmigo o contra mí.
2132. Irene Vallejo
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