Es que nunca me siento solo ni aislado. Cuando he estado encerrado, me ha llegado un apoyo inmenso de la gente. Nosotros no tenemos armas, pero tenemos el calor de la población y eso nos da la fuerza para seguir. En el pasado, cuando arrestaban a alguien, la familia se mantenía en silencio. Ahora, los familiares denuncian en voz alta la detención y reciben el apoyo de la gente en todas partes. En las tiendas, en las escuelas, allí donde vayan encuentran apoyo. (En qué piensa este activista iraní en los momentos de miedo y desesperanza).
1674. Reza Khandan
0


